Los espacios diseñados teniendo en cuenta la bioconstrucción hacen que los residentes estén sanos

No hace falta decirlo: Como seres humanos queremos una vivienda que tenga un impacto positivo en nuestro bienestar. Un entorno sano, no tóxico, en el que podamos recuperarnos del día a día y donde nuestros hijos puedan crecer sanos. La bioconstrucción estudia el espectro de influencias en la salud y en el bienestar de los humanos. Aquí se recogen los conocimientos de estas influencias para ajustar los materiales y técnicas de construcción a estos conocimientos. 

El IBR, Institut für Baubiologie in Rosenheim, comprueba e identifica materiales en los que confiar, otorgando el sello de verificación. Y, además, asesora sobre la salud residencial (bioconstrucción).